La forma en que muchos despachos resuelven hoy la facturación de sus clientes es la que todos conocemos: el cliente manda su usuario y su clave por WhatsApp, el contador entra como si fuera él, factura, y sale. Funciona, y a la vez es exactamente lo que ningún contador quiere estar haciendo: una credencial que no es suya, en un chat, sin registro de quién hizo qué.
El plan Contadores existe para que eso no haga falta.
Una cuenta, hasta veinte contribuyentes
Usted entra con su propio usuario y ve su cartera completa. Desde ahí trabaja por cualquiera de sus clientes sin cerrar sesión, sin volver a entrar y sin pedirle nada a nadie. Hasta 20 contribuyentes gestionados desde una sola cuenta, con 8 usuarios para su equipo.
No todos sus clientes son iguales, y la cartera lo sabe
Un despacho no tiene una sola clase de cliente, así que la pantalla no los mete a todos en la misma bolsa:
- Gestionados. Los que usted administra por completo: su contribuyente, sus sucursales, sus consecutivos, su facturación.
- Con acceso concedido. Clientes independientes que llevan su propia cuenta y le dieron acceso a usted para lo que necesiten. Usted no los administra, pero puede trabajar con ellos.
- Pendientes. Los que ya invitó y todavía no aceptan.
- Histórico. Los que fueron suyos y ya no. No desaparecen: quedan aparte, y no se mezclan con los activos salvo que usted los pida.
Esa separación es la que le permite tener veinte clientes sin que la pantalla se vuelva inservible, y saber de un vistazo con cuáles tiene vínculo vivo.
El certificado no cambia de manos
Cuando usted factura por un cliente, el emisor ante Hacienda es el cliente, nunca usted. La firma se hace con el certificado de él, que se guarda cifrado y se usa únicamente para firmar sus comprobantes. Usted no lo descarga, no lo ve y no lo custodia.
Y el permiso es del cliente, no suyo:
- El cliente ve en su propia cuenta quién tiene acceso a sus certificados.
- El cliente revoca ese acceso cuando quiera, sin pedirle permiso a nadie.
- Usted también puede renunciar a un acceso que ya no necesita, y el cliente se entera.
Es lo contrario de la clave por WhatsApp: el acceso tiene dueño, tiene fecha y se puede quitar.
Las declaraciones, ya sumadas
Por cada cliente tiene los auxiliares del IVA para la declaración 150: ventas por tarifa, compras por tarifa, con el detalle por cliente y por proveedor, y con la misma clasificación de casillas que pide TRIBU-CR. En PDF para revisar y en CSV para trabajar.
Y los gastos que ningún comprobante electrónico trae, que en un despacho son los de siempre (la CCSS, los intereses, las comisiones del banco, las compras a régimen simplificado), tienen dónde registrarse con su respaldo adjunto. Nacen en revisión: no entran a ningún informe hasta que alguien los califica. Ese alguien suele ser usted, y es exactamente como debe ser.
Lo que el plan Contadores no lleva, a propósito
No trae API ni sandbox. No es un olvido: el plan está pensado para el despacho que factura por pantalla, y cuesta lo mismo que el plan Integrador. Si lo que usted necesita es conectar un sistema propio y emitir por código, el plan que le sirve es Integrador, con 150 llamadas por minuto, webhooks y los mismos 20 contribuyentes.
Qué cuesta
El plan Contadores son USD 758 al año, o USD 79 al mes, con 10 000 comprobantes mensuales repartidos entre sus clientes. Pagando por año, cada cliente nuevo que registre nace con plan Pyme por un año.
Si quiere probarlo antes, cree una cuenta gratis: el plan Gratis no pide tarjeta y le deja ver el producto por dentro con su propia empresa antes de mover a un solo cliente.
Vea la pantalla antes de decidir. Cree su cuenta sin tarjeta y, cuando quiera pasar su cartera, hablamos.
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